domingo, 19 de junio de 2011

Extremos

Saltarse todo. Pasarse la vida encerrado, en silencio. No amar, no hablarte. Vivir una vida que no sea vida, no ir al mar, no mojarse, no verte, no soñar. Nunca tener sexo desenfrenado en el baño de un avión, nunca montarse en un avión. Saltarse todo, ir de la cuna a la tumba, sin emociones. No es tan grave. No contemplar las expectativas como posibilidades, no decepcionarse, no añorar, no desear. Nunca desear. No usar palabras malas, tampoco sucias. Evitar las conversaciones sucias. No tentar a otros. No enamorarse de un profesor, aprender mucho y nunca compartir lo que sabes. Jamás decepcionarte de tus amigos, porque no tienes unos. Odiar la poesía, temerle a las palabras. No ser nada. No estar triste, ni feliz. Saltarse los malos pasos, también los buenos. 

vivir en los tonos grises

Sentirlo todo. Arriesgar todo por alguien, cantar aunque no estés en la ducha, besar a desconocidos. Verte, soñarte y mojarme. Amarte, vivirte . Ir al mar, vivir en el mar. Tener sexo desenfrenado en un avión, viajar con las millas acumuladas. Llorar mucho, reír mucho. Es grave. Irse a la cama pensando en las múltiples posibilidades, en las conversaciones. Vivir en la expectativa. Desearte siempre. Decir necedades, hacerlas contigo. Evitar las conversaciones sucias que no terminen en folladas sucias. Tentar siempre, incluso cuando no se caiga en la tentación. Enamorarte de un profesor que te enseñe mucho y luego enseñarlo. Tener un amigo que nunca te decepcione. Leer poesía. Amar las palabras de manera tal que las ames en todos los idiomas. Salir a la calle a mirar a la gente, verla y sonreirle. Tenerle miedo a los ladrones pero no cambiarse de acera. No comprar ropa cara. Llorar sin instrucciones. No presumir de lo que estás haciendo ni de lo que estas siendo. Nunca ser el mismo, cambiar. Sentir mariposas en el estómago cuando ves a alguien que quisiste  y, saber que todavía lo quieres. Tomar vino, café, chocolate. Comer bien. Pelear. Hablar solo. No trabajar por dinero, amar lo que se hace. Vestirse de amarillo. Ser guapo sin serlo. Pasarse la lengua por los labios, miradas furtivas. Filosofar, mentir, filosofar de nuevo. Interpretar, encontrarle sentido a las cosas: Estar vacío y pretender llenarse. 



domingo, 5 de junio de 2011

W A R N I N G

Advertencia: Si estás leyendo esto, entonces esta advertencia es para ti. Cada palabra que leas de esta inservible y fina impresión es otro segundo perdido de tu vida. ¿No tienes otras cosas que hacer? ¿Tu vida es tan vacía que, de verdad, no puedes pensar en una mejor manera de gastar estos momentos? ¿O acaso estás tan impresionado con la autoridad que respetas y crees todo lo que afirma? ¿Lees todo lo que se supone que debes leer? ¿Piensas todo lo que debes pensar? ¿Compras todo lo que se te dice que debes querer? Sal de tu apartamento. Conoce a alguien del sexo opuesto. Para la masturbación y el consumo excesivo. Renuncia a tu trabajo. Empieza una pelea. Prueba que estás vivo. Si no reivindicas tu condición humana seras una estadística más. Ya estás advertido.

domingo, 8 de mayo de 2011

Todo miedo esconde un deseo



De posibilidades se vive o se muere.

martes, 3 de mayo de 2011



Debería estar leyendo. Luego de un día de tráfico, caminatas, taxistas burdos y lloviznas suaves, debería estar leyendo. Podría leer, podría ser una alumna ejemplar y terminar mis deberes. No perder el tiempo, sólo leer. Podría estar leyendo, pero no puedo. Para leer uno tiene que tener cierta concentración y concentración no tengo. Tengo una idea, una idea burda encerrada en el cráneo. ¿Se considera eso concentración? La idea no sale y cualquier cosa que piense me devuelve a ella. Tengo un poco de miedo, la idea gira tanto que ya me siento mareada. Puede que el vómito de la cabeza sean las lágrimas. ¡Cuidado, voy a vomitar! 

La idea no se quiere dejar moldear, se quita las palabras con que la visto y la organizo. Soy una idea desnuda merodeando dentro de mi. La idea tiene que ver con cómo me percibo, con las cosas que odio, con el mundo en que vivo. A ratos la siento en el oído y no sé si es un grito lejano o un susurro. La idea no me mira pero... ¿saben cómo se siente comunicarse únicamente por miradas? Así nos comunicamos mi idea y yo, aunque yo no me comunico con ella: Yo soy nada más un medio.   

La idea tiene que ver con el vacío y poniendo la cosa así, voy a guardar silencio para dejarme moldear por mi idea. 

sábado, 23 de abril de 2011

Yo ya no existo

Era alguien, o eso creo.
Tuve sueños, o aparente tenerlos
Pero de repente todo se torno tan insignificante como insoportable

martes, 19 de abril de 2011

Sistema internacional de unidades

Hay cosas que no se pueden traducir. Un poema, por ejemplo, es una de esas cosas que están tan cargadas de sentido y secreto que se vuelven borrosas cuando se trata de reconstruirlas para que otro las pueda interpretar: Traducir es eso, reconstruir. Otro buen ejemplo de cosas que no se pueden traducir es la distancia. O bueno, quizás sí... 

Hay distancias tan intraducibles como incomprensibles. Irónicamente la distancia se vuelve tiempo, por eso la pregunta de rigor es ¿cuánto tardaremos en llegar allí? y no "cuántos metros, leguas o estadios nos faltan", pero que uno exprese distancias en términos de tiempo no quiere decir que esa sea la forma a la que quiero aludir. Lo intraducible de la distancia está en las sensaciones. Hay quienes consiguen, con la cercanía como única herramienta, que las manos  empiecen a sudar, que la voz nos tiemble y que la sangre fluya con tal velocidad que nuestras mejillas (y no únicamente nuestras mejillas) se tornen profunda y calurosamente rojas. La persona que quieres, la persona que extrañas, el abrazo, el beso: la cercanía y la taquicardia están directamente relacionadas. Intraducible es también la sensación de vacío que hay cuando, a fuerza, se meten entre dos cuerpos kilómetros de carretera o millas de viaje tipo delta airlines...

Uno está lo suficientemente jodido con su vida, con lo que tiene cerca, como para sumarle la necesidad de reconstruir distancias, ¿no? Yo no creo que ni usted, ni nadie esté en condiciones de darse el lujo de amar o traducir distancias diferentes a esas que causan mariposas, pterodáctilos o qué se yo en el estómago, que sólo dejan de aletear con besos y miradas de complicidad. Ninguno quiere traducir distancias intrusas que parten relaciones y por el mismo camino, corazones.  Uno puede reconstruirlas, esas distancias, reconstruirlas en juegos, en palabras (vaya que puede reconstruirlas en palabras...) en fantasías ¿Pero sabe cuál es el problema? Que en el afán por reconstruirlas, uno termina destruyéndolas y se da cuenta de que tanto esfuerzo es en vano y que siempre hay alguien cerca que puede ahorrarle el trabajo de traducir toda esa añoranza dándole un par de besos. Por eso las relaciones mediadas por el sistema internacional de unidades no dan fruto, porque somos perezosos y nos gustan los besos, los besos reales. Cedemos ante la realidad, la realidad nos tiene jodidos. 


Jodido o no, cuando uno se mete en cosas trascendentales, hace falta tocar fondo para salirse de ellas, de otra manera las cosas están siempre en el aire, esperando sigilosamente el momento de rayarnos la cabeza, Y nada hay más trascendental que un deseo, no un capricho, sino el deseo. Por eso la gente insiste en mantener relaciones a distancia, para buscar el fondo, porque la espera es eso... profundidad. 

domingo, 17 de abril de 2011

Bluebird



There's a bluebird in my heart that
wants to get out
but I'm too tough for him,
I say, stay in there, I'm not going
to let anybody see
you.

there's a bluebird in my heart that
wants to get out
but I pur whiskey on him and inhale
cigarette smoke
and the whores and the bartenders
and the grocery clerks
never know that
he's
in there.

there's a bluebird in my heart that
wants to get out
but I'm too tough for him,
I say,
stay down, do you want to mess
me up?
you want to screw up the
works?
you want to blow my book sales in
Europe?

there's a bluebird in my heart that
wants to get out
but I'm too clever, I only let him out
at night sometimes
when everybody's asleep.
I say, I know that you're there,
so don't be
sad.
then I put him back,
but he's singing a little
in there, I haven't quite let him
die
and we sleep together like
that
with our
secret pact
and it's nice enough to
make a man
weep, but I don't
weep, do
you?



Charles Bukowski